Combinamos EDR (Endpoint Detection and Response) de nivel empresarial con un SOC/MDR administrado 24/7 para detectar y detener amenazas antes de que causen daño.
El antivirus clásico bloquea malware conocido. Pero los ataques modernos —ransomware sin archivo, malware de día cero, técnicas de "living off the land"— pasan inadvertidos para las firmas tradicionales. Una empresa pequeña tarda en promedio 287 días en detectar una brecha. Para entonces, el daño ya está hecho.
Por eso combinamos dos capas que trabajan juntas: EDR (detección y respuesta en el endpoint) y MDR/SOC (detección y respuesta gestionada con analistas humanos).
EDR es nuestra primera línea de defensa: un agente liviano que se instala en cada computadora, servidor y portátil. En lugar de buscar firmas conocidas, analiza el comportamiento —qué procesos se ejecutan, qué archivos modifican, qué conexiones de red abren— y detecta anomalías que indican un ataque.
EDR sin alguien que lo monitoree es como una alarma sin policía. Por eso integramos un centro de operaciones de seguridad (SOC) con analistas humanos que vigilan tu entorno las 24 horas, 365 días al año.
2:47 a.m. Un empleado abre por descuido un adjunto malicioso desde su laptop en casa. El proceso intenta cifrar archivos en una unidad de red compartida.
2:47 a.m. + 4 segundos. El EDR detecta el comportamiento de cifrado masivo, mata el proceso y aísla el endpoint de la red.
2:48 a.m. El SOC recibe la alerta. Un analista valida el incidente, identifica los archivos afectados y revierte los cambios con la función de rollback.
3:15 a.m. Te llamamos. Te explicamos lo que pasó, qué hicimos y cómo prevenir que vuelva a suceder. A las 8:00 a.m. tu empleado se conecta y sigue trabajando — sin saber que casi pierde una semana de trabajo.